Impuestos del trading en España: guía básica para no llevarte sustos
En España, las ganancias por comprar y vender activos (acciones, ETFs, criptomonedas, divisas) tributan en la base del ahorro del IRPF, con tramos que van del 19% al 28% según la cantidad. Entender lo básico te evita sustos en la declaración. Este artículo es una guía general, no asesoramiento fiscal: para tu caso concreto, consulta con un asesor.
Cómo funciona la base del ahorro
Las ganancias y pérdidas patrimoniales (lo que ganas o pierdes al vender más caro o más barato de lo que compraste) van a la llamada "base del ahorro", que tributa por tramos. A grandes rasgos: los primeros miles de euros de ganancia tributan al 19%, y el porcentaje sube por tramos a medida que ganas más, hasta el 28% para las ganancias más altas. Es un sistema progresivo: no pagas el mismo porcentaje por todo.
La clave: solo tributas cuando VENDES
Un punto que confunde a muchos: mientras no vendas, no hay nada que declarar por esa posición, aunque haya subido mucho. La ganancia (o pérdida) se "materializa" en el momento de la venta. Comprar y mantener no genera impuesto; vender con beneficio, sí. Esto tiene implicaciones para cómo planificas tus ventas.
Compensar pérdidas: tu mejor aliado
Aquí está lo que mucha gente no aprovecha: las pérdidas se pueden compensar con las ganancias. Si en un año ganaste 1.000€ en unas operaciones y perdiste 400€ en otras, tributas por la diferencia (600€), no por los 1.000€. Y si te quedan pérdidas sin compensar, puedes arrastrarlas a los años siguientes (dentro de unos límites). Llevar la cuenta de tus pérdidas es, literalmente, dinero.
El caso de las criptomonedas
Las criptos tributan igual que el resto: como ganancia patrimonial cuando vendes o cambias una por otra. Ojo con esto último: cambiar Bitcoin por otra cripto también es un hecho sujeto a tributación, aunque no hayas pasado por euros. Además hay obligaciones informativas específicas para criptos en el extranjero. Es el área donde más gente comete errores por desconocimiento.
El error típico: no guardar registros
Hacienda espera que sepas el precio de compra y venta de cada operación para calcular la ganancia. Si operas mucho y no llevas registro, reconstruirlo en abril es una pesadilla. Descarga los informes de tu bróker periódicamente y guárdalos. Un buen registro no solo te ahorra estrés: te asegura que no pagas de más por no poder demostrar tus costes.
Por dónde empezar
Lo esencial: guarda todos tus informes de operaciones, entiende que solo tributas al vender, y aprovecha la compensación de pérdidas. Cuando tus cifras empiecen a ser serias, un asesor fiscal se paga solo. Este artículo te da el mapa general; tu situación concreta (residencia, volumen, tipo de activos) puede tener matices que solo un profesional puede afinar.