Qué es el slippage y cómo reducirlo
El slippage es la diferencia entre el precio al que querías entrar o salir y el precio real al que se ejecutó tu orden. Es un coste invisible que, mal gestionado, puede comerse una parte de tus beneficios. Entenderlo te ayuda a operar mejor.
Qué es exactamente
Cuando lanzas una orden a mercado, esperas ejecutar a un precio, pero el mercado se mueve en ese instante y ejecutas a otro ligeramente distinto: eso es el slippage. Puede ser a tu favor (raro) o en tu contra (lo habitual en momentos de prisa o baja liquidez). Es especialmente notable en movimientos rápidos.
Por qué ocurre
El slippage aparece cuando no hay suficiente liquidez al precio exacto que pediste, o cuando el precio se mueve muy rápido. Ocurre sobre todo en: momentos de noticias (spreads disparados), activos poco líquidos, y órdenes grandes que "barren" varios niveles de precio. En un mercado tranquilo y líquido, el slippage es mínimo.
Cómo reducirlo
Varias formas prácticas: evita operar en los segundos de una noticia importante (máximo slippage); opera activos líquidos (mayores pares, índices grandes) donde hay contrapartida abundante; usa órdenes limitadas cuando quieras control del precio (aunque puedan no ejecutarse); y evita tamaños enormes en mercados poco profundos.
El slippage en el stop loss
Un matiz importante: en un gap o movimiento violento, tu stop loss se ejecuta al primer precio disponible, que puede estar peor que tu nivel (slippage en el stop). Por eso, además del stop, la regla del riesgo por operación es tu red final: aunque el stop sufra slippage, la pérdida sigue acotada si dimensionaste bien.
Por dónde empezar
No obsesionarse, pero sí ser consciente: evita operar en el momento exacto de las noticias, prioriza activos líquidos, y no asumas que ejecutarás siempre al precio exacto que ves. Incluir el slippage (y el spread) en tus cálculos hace que tu rentabilidad real no te sorprenda.