Stablecoins: qué son y qué riesgo esconden
Una stablecoin es una criptomoneda diseñada para mantener un valor estable, casi siempre anclado al dólar: una unidad debería valer siempre alrededor de un dólar. Son la infraestructura sobre la que funciona buena parte del mercado cripto: sirven para aparcar capital sin salir del ecosistema, para operar entre pares y para mover dinero entre plataformas. Y su nombre esconde el malentendido más caro del sector: "estable" no quiere decir "seguro".
Cómo consiguen mantener el precio
| Tipo | Cómo funciona | Riesgo principal |
|---|---|---|
| Respaldadas por reservas | El emisor guarda dólares y activos equivalentes por cada unidad emitida | Que las reservas no sean lo que dicen: riesgo de contraparte |
| Sobrecolateralizadas con cripto | Se respaldan con más cripto de la que emiten, para absorber caídas | Una caída brusca puede forzar liquidaciones en cadena |
| Algorítmicas | Mantienen el precio con mecanismos de mercado, sin respaldo real equivalente | Han fallado de forma catastrófica en el pasado |
Para qué se usan de verdad
- Refugio dentro del ecosistema: pasar de Bitcoin a stablecoin equivale a "ponerse en liquidez" sin transferir a un banco.
- Par de cotización: la mayoría de pares cripto se negocian contra una stablecoin, no contra euros.
- Movimiento de capital: transferir valor entre plataformas en minutos.
Por qué "estable" no es "sin riesgo"
Aquí está lo importante, y conviene decirlo sin adornos: cuando tienes una stablecoin respaldada por reservas, tu riesgo ya no es el precio, es el emisor. Dependes de que una empresa privada tenga de verdad los activos que dice tener y pueda devolvértelos si todo el mundo los pide a la vez. Es un riesgo de contraparte clásico, el mismo tipo de riesgo que existe al dejar el dinero en una plataforma.
El caso de las algorítmicas es distinto y más extremo: al no tener respaldo equivalente, dependen de que el mecanismo funcione bajo presión. La historia del sector demuestra que puede romperse, y cuando se rompe, el valor no baja: desaparece.
Cómo usarlas con cabeza
Tres reglas sencillas: no concentres todo tu capital en una sola stablecoin ni en una sola plataforma; entiende cuál es su respaldo antes de usarla (no todas son iguales); y recuerda que mantener saldo en una plataforma es prestárselo, no custodiarlo — el principio de si no controlas las claves, no controlas los fondos también aplica aquí. Si quieres el mapa completo de riesgos del sector, empieza por Bitcoin vs altcoins.