Velas japonesas: las 5 que de verdad importan
Una vela japonesa resume la lucha entre compradores y vendedores en un periodo: dónde abrió el precio, dónde cerró, y hasta dónde llegó por arriba y por abajo. Hay decenas de patrones con nombres exóticos, pero la verdad es que solo unos pocos aportan valor real. Estas son las 5 que merece la pena conocer.
Primero, cómo se lee una vela
El cuerpo va del precio de apertura al de cierre. Las mechas (o sombras) marcan el máximo y el mínimo. Una vela verde (o blanca) cierra por encima de donde abrió: ganaron los compradores. Una roja (o negra), lo contrario. El tamaño del cuerpo y de las mechas cuenta una historia: un cuerpo grande es convicción; mechas largas, rechazo.
Las 5 que importan
- Martillo: cuerpo pequeño arriba y mecha inferior larga. El precio cayó pero los compradores lo devolvieron. En un soporte, señal de posible giro al alza.
- Estrella fugaz: el martillo del revés. Mecha superior larga: los vendedores rechazaron la subida. En resistencia, aviso de giro a la baja.
- Envolvente (engulfing): una vela cuyo cuerpo se "come" al de la anterior. Envolvente alcista tras una caída = cambio de fuerza hacia los compradores.
- Doji: apertura y cierre casi iguales, cuerpo minúsculo. Indecisión. Tras una tendencia larga, avisa de que la fuerza se agota.
- Marubozu: cuerpo grande sin apenas mechas. Pura convicción en una dirección.
El contexto lo es todo
Aquí está lo que casi ningún tutorial dice: una vela aislada no significa nada. Un martillo en mitad de la nada es ruido. Ese mismo martillo justo en un soporte importante, tras una caída, es una señal potente. El patrón de vela solo vale cuando aparece en un nivel que ya estabas vigilando. Primero el nivel, después la vela como confirmación.
El error típico: cazar patrones por todas partes
El principiante aprende los nombres y empieza a ver martillos y dojis en cada esquina del gráfico, operándolos a ciegas. Es la receta para sobreoperar. Las velas no son señales de entrada por sí solas: son la última pieza que confirma una idea que ya tenías por otras razones (un nivel, una tendencia). Úsalas como confirmación, no como disparador.
Por dónde empezar
Quédate solo con el martillo y la envolvente al principio. Búscalos únicamente en soportes y resistencias claros de tu gráfico diario. Cuando dominen ese uso, el resto de patrones se entienden solos. No necesitas memorizar cincuenta velas: necesitas usar bien cinco.